Por: Rodrigo Polanco

Ya han pasado cinco días desde que aparecieron los primeros síntomas de problemas en el universo BlackBerry. El problema se extendió rápidamente a regiones del globo tales como Europa, África y Oriente medio. En la mañana del viernes,  RIM (Research In Mothion), fabricante del terminal blackBerry, ha tenido que reconocer el carácter pandémico del problema, extendiendose a México, Estados Unidos y Canada. Lo que comenzó con “un pequeño fallo del sistema”, se ha convertido en una locura para los más de setenta millones de usuarios.

De este caos generado por el fallo BlackBerry, el más perjudicado será, sin duda alguna RIM. Si ya desde enero sus acciones habían caído un 60%, y su reinado en el mundo de los celulares había sido desbancado por los dispositivos android y Iphone, ahora su imperio corre el riesgo de desplomarse como un castillo de naipes.

Enfado de los consumidores.

El gran problema al que se enfrenta RIM es la pérdida de confianza de sus consumidores actuales y potenciales a medio y largo plazo.

Por otro lado, la compañía en los próximos meses tendrá que hacer frente a las reclamaciones de los consumidores, las cuales se estiman en varios millones de euros, siendo la reclamación por consumidor de entre treinta céntimos de euro y un euro y medio, en función de la tarifa de datos contratada.

Si RIM quiere salvar su imperio deberá:

  1.  Solucionar los problemas que tiene con sus centros de datos y rediseñar el sistema de respaldo de datos para que no vuelvan a fallar.
  2. Indemnizar a consumidores, empresas distribuidoras del terminal y prestadoras del servicio.
  3. “Lavar” la imagen de la empresa y crear un producto que se desmarque de su competencia más directa ( Iphone y Android).
Seguiremos atentos en los próximos días para ver el desenlace de este suceso que empieza a tener visos de ser el principio del fin de un imperio.
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