Desde pequeño he sido un chico “de culo inquieto” que llegaba a casa con las rodillas despellejadas de tanto corretear y jugar por parques y campos. Han pasado los años y no hay en mi ni un atisbo de cambio en mi impulsividad. Necesito estar haciendo cosas constantemente o siento que es tiempo perdido.

 

Mis aficiones han ido cambiando al son de la moda del momento, siendo incapaz de centrarme en ninguna por más de dos años; con la salvedad de mis dos grandes pasiones: El futbol (jugarlo pero no verlo) y la natación.

 

He de decir, que hay otras dos pasiones, que superan a las anteriores pero apenas he disfrutado. Una es el patinaje artístico, el cual me limito a practicarlo en la temporada de invierno, sacando como balance culo y muñecas doloridas de las constantes caídas.

 

La otra es la ópera. Que decir de ella, solo que es para mi la máxima expresión de la música.  Solo la practico en mis momentos de soledad, que hoy día son abundantes. Cuando conocí la historia de Paul Potts, un vendedor de móviles que ganó el premio de ” tu tienes talento”  británico, soñé con ser el.  Quiero que veáis un vídeo de el para que os emociones como yo lo hice.

 

 

La verdad que tengo infinidad de aficiones que  podría indicar aquí, pero ni me voy a molestar en intentar incluir todas, ni vosotros vais a leeros una lista mas larga que el santoral.

 

Entre las que más tiempo dedico son:

  1. Videojuegos. Sobre todo juegos de estrategia, shooter 1ª persona y RPG.
  2. Submarinismo. He empezado este año a practicarlo y he de decir que es la experiencia más bonita del mundo.
  3. atletismo. Últimamente lo practico menos de lo que debiera. De ahí que mi tradicional tabletilla abdominal se este convirtiendo en una masa informe de nocilla derretida.
  4. Senderismo. Esta afición aunque la practico poco, me lleva a ver parajes de inigualable belleza. Entre las mas bonitas podría señalar la Bañeza y el Bierzo en León, Somiedo en Asturias o la Alberca en Salamanca.

 

Espero que cuando llegue al final del camino, pueda decir que cumplí mis sueños haciendo partícipes a mis seres queridos.
En mi epitafio rezará: a modo del de Groucho marx, perdonad si no me levanto, pero es que las agujetas me lo impiden.
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